febrero 18, 2014




Me llamo Sonia. Desde siempre me ha gustado viajar, recorrer países, conocer gente de todo tipo, su comida, su manera de vivir... Tenía claro que cuando tuviera hijos no dejaría de viajar por nada del mundo. Viajar es una filosofía de viaje, es una forma de vida. Una vez que te ha picado el gusanillo viajero ya es imposible “escapar”. Para todos los que todavía no habéis buceado ya en el blog, os cuento que mi última aventura ha sido recorrer 14000 kilómetros, desde el norte de China hasta el sur de Australia, durante 6 meses, con mochila y en familia (con mi marido, Antonio y nuestros peques de 5 y 7 años). Está claro que, cuando viajas con niños pequeños, siempre hay que “seguir” unas pautas mínimas para que la experiencia sea para todos satisfactoria. Aquí van algunos consejos:

1) Un viaje  por tu cuenta, a la aventura y con mochila nunca está exento de riesgos, entre ellos, enfermedades como la malaria, la gastroenteritis, el acceso a la asistencia médica... Cuando viajas con niños, esta clase de condicionantes pesan más, ya que el sentimiento de culpa que produce ver a tu peque con fiebre, metido en un bus nocturno, con vomitera cruzando media China, te hace plantearte si quizás eres un poco inconsciente, si es demasiado pequeño para una experiencia así, si estaría mejor en su entorno estable en casa, con sus comodidades ... creo que, en esos momentos, como madre sufres más que él. El viajar con un buen botiquín y contar con un buen seguro de viajes es imprescindible. Elegir zonas sin riesgo de enfermedades endémicas es también recomendable. Por ejemplo, nosotros en Indonesia cambiamos Sumatra por Yakarta ya que en la primera el riesgo de malaria es alto, mucha selva, trekking y las zonas a visitar remotas. Si te pasa algo grave es mejor no estar perdido a 10 horas de la “civilización”.

2) Es importante, cuando viajas con niños pequeños, diseñar una ruta teniendo también en cuenta sus necesidades. Si el trayecto supone varios días de enlaces de buses, trenes, esperas interminables, ... es bueno tantear la opción de buscar un vuelo low cost para minimizar tiempos de traslado. El elegir transportes nocturnos (por ejemplo, bus litera) también es una buena opción para que los trayectos se hagan menos pesados. De hecho a los niños les encantan este tipo de experiencias. En cuanto a las actividades a realizar tiene que haber un poco de todo, espacio para las visitas monumentales pero también para jugar en un parque o comerse un helado.

3) Los planes deben ser acordes a sus edades. Recuerdo cuando, hace 12 años, hicimos un treking de 4 días sólos, antes de tener niños, por el norte de Laos. La experiencia de estar en aldeas perdidas, donde había llegado todavía poco turismo, fue increíble. Pero, claro, 4 días andando por la montaña, por caminos embarrados, con dos niños pequeños no es un buen plan. Viajando con ellos es algo que ni se me pasa por la cabeza. Los niños en seguida se cansan de andar y al final, el ser demasiado ambicioso queriendo hacer un plan que ellos no pueden acometer, es un error. En nuestro caso, tanto Antonio como yo conducimos motos, así que el alquilar ciclomotores y moverte a tu ritmo, llegando allí donde quieres, es un planazo que disfrutamos todos juntos. Un “rickshaw”, un “chicken bus”, la parte trasera de un pick up,... las opciones para moverte por tu cuenta están ahí.

4) No poner límites a las experiencias. Muchas veces otros padres ven con sorpresa como nuestros peques comen de todo: saltamontes en Tailandia, helados de guisantes en China, noodles en un puesto callejero de Hanoi.... Claro está que la educación culinaria comienza en casa, desde siempre les hemos animado a comer de todo y a probar, al menos, todo. Si no les gusta no hace falta que se lo coman, pero el NO por bandera porque huele diferente o tiene una forma “rara” no son argumentos válidos. Todavía recuerdo como Candela disfrutó comiéndose un cucurucho entero de gusanos fritos en Tailandia. A mi no me gustaron, a ella el encantaron.

5) Minimizar el equipaje. En general, viajar ligero, es esencial es cualquier viaje con mochila, pero ya si lo haces con niños es indispensable. Es importante poder moverte de manera ágil, tener los brazos libres para poder coger de la mano a los niños cuando sea preciso y que los traslados no se conviertan en una auténtica mudanza. Cada niño debe llevar su propia mochila pequeña para acostumbrarles a que sean responsables con sus cosas, aunque, no cabe duda de que, el mayor esfuerzo de carga lo deben hacer los padres.


Bueno, espero que estos consejos sean de utilidad a todos los que tenéis pensado emprender un viaje con vuestros hijos. Las excusas y los “peros” los pone uno mismo. Si no puedes ir a un hotel, alójate en un albergue o ves en tienda de campaña; si no puedes hacer una actividad cara busca otra más económica. Si de verdad quieres viajar con ellos no hay excusas. La mejor escuela está ahí fuera y seguro que los niños lo disfrutarán a tope.


A todos aquellos que os gusta la aventura y queréis descubrir otra forma de Viajar en Familia, os invitamos a ver nuestros videos de viajes, disponibles en Youtube: Canal Makuteros, donde podréis disfrutar de la primera Temporada que nos llevó desde China hasta Australia. La segunda ruta, por Sudamérica, y la tercera recorriendo China, Corea y Japón, podéis disfrutarla en el site de RTVE: www.rtve.es/familiamochila


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